El actual entrenador de Lanús recordó su período al frente de La Academia, en diálogo con MARCA. Cómo fueron los días en los que asumió, y el desafío de poder llevar adelante una idea con los juveniles de la institución.

Luis Zubeldía fue uno de los entrenadores que sentó las bases para el buen presente que mantiene Racing en la actualidad. Llegó a la institución a mediados del 2012 para reemplazar a Alfio Basile con una situación apremiante en los promedios y pudo revertirlo dando lugar a juveniles que luego se vendieron a millones y millones de dólares.

Se asentaron en el primer equipo jugadores como Luciano Vietto, Rodrigo De Paul, Luis Fariña, Valentín Viola, José Luis Gómez, Roger Martínez y Ricardo Centurión, de quién mantiene un grato recuerdo. Zubeldía, en exclusiva con MARCA Claro.

¿Qué te dejó tu paso en un grande como Racing?

Valoro mucho lo que pasó con los pibes. Le dimos lugar a una serie de jugadores que pusimos y que luego quedó un gran caudal de dinero para el club por las ventas. Jugaban bien y la gente iba predispuesta a verlos. Lógicamente faltaba consolidar la idea porque eran todos chicos. Vestir la camiseta de un equipo grande para esos cinco o seis juveniles, tenía un peso. Encima de que jugaban con mucha impronta, le queríamos sumar automatismo y era imposible, porque no es normal para la edad que

¿Crees que fue positivo?

Nosotros cuando asumimos estábamos mal con el promedio y ese equipo hizo una buena campaña anual para ganar tranquilidad. Pero después de haber pasado un año y medio, es lógico que en esos equipos se demande salir campeones y nosotros hicimos el peor mercado de pases que se podía hacer. Y aparte sufrimos una cuestión política entre Cogorno y Molina que hasta que no se resolviera, Racing no iba a poder crecer. Cuando llegó Blanco, los roles estuvieron mucho más claros y se pudo reinvertir en un equipo que terminó siendo campeón.

¿Cómo fue el día que encontraste a Centurión?

Habitualmente nosotros armamos un selectivo con los mejores chicos de cada división y en ese momento estaban chicos como Centurión, José Luis Gómez, Rodrigo De Paul. Muchos que los fuimos anotando y paulatinamente los fuimos subiendo a Primera. Lo de Centurión fue un flechazo. Empezó a tirar bicicletas en la práctica y me dije ‘no hay un jugador en el primer equipo que me haga esto’. Lo subimos una semana, en la semana esa la rompió y a la otra debuta.

Y después de todo lo que pasó en este último tiempo ¿Cómo ves el futuro de Centurión?

Lo conozco. Es un jugador que nos puede dar desequilibrio y me encanta. Necesita un club de bajo perfil que le dé la posibilidad de jugar con tranquilidad. Ojalá que su futuro esté en el fútbol mexicano, creo que es una liga que lo puede recuperar como jugador y donde se puede desarrollar muy bien.

Por: Gastón Ninnin y Santiago Villahoz. Fuente