En esta ocasión charlamos con Mariana Redi, jugadora de la Selección Argentina de básquet en silla de ruedas, quien si bien nació con discapacidad, siempre practicó deportes convencionales y recién en 2016 conoció los deportes adaptados.

¿Qué fue lo que te enamoró del básquet?

“Desde chica me gustaron más los deportes en equipo que los individuales y el básquet particularmente siempre me gustó pero nunca se me pasó por la cabeza hacerlo de manera convencional porque yo uso una prótesis y le haría muy mal a mi muñón por el recorrido de la cancha. Cuando me invitaron me emocioné porque podía empezar a hacer un deporte que siempre me interesó porque cuando nos subimos a la silla, las chicas que usamos prótesis nos la sacamos, y el muñón ya no es un problema porque nos manejamos con la silla”.

Llegó al básquet en silla casi de casualidad, ella trabajaba como auxiliar de profesores de educación física en una colonia en Parque Ramsay, donde se practican varios deportes adaptados, la invitaron a probar, se enamoró a primera vista del básquet y desde ese día no paró.

¿Cómo llegaste a la selección?

“Donde yo trabajaba entrenaban las chicas de la Selección así que ahí hubo un primer contacto, me contaron que estaba la preselección y que para estar en la Selección, además de tener un buen nivel, necesitaba representar a un club y así fue como llegue a River y formé parte por primera vez de un equipo. Seguí entrenando con la preselección y a principios de 2017 fui seleccionada para participar del primer torneo internacional que se presentaba desde que yo arranqué con básquet. Para mí fue una sorpresa y estaba muy feliz porque yo amo el deporte y representar a tu país creo que, para los deportistas, es lo más alto a lo que uno puede llegar. Y desde ahí fui convocada para todas las competencias que siguieron, es una locura hermosa”.

Con el tema de los viajes ¿Cómo se maneja tu familia, te acompañan?

“Mi familia cuando puede viaja, internacionalmente pudieron ir a verme mi papá y mi hermana, siempre que pueden van. Cuando es acá en Buenos Aires obvio, va mi familia, mis amigos, todos, de repente son 20 personas ahí conmigo, es muy lindo y muy importante también”.

Vos a tu discapacidad ¿La viste en algún momento como algo que te frenaba o siempre como un impulso para superarte?

“Por suerte tengo una familia que desde chiquita se tomó mi discapacidad como algo más, siempre me empujaban a seguir, mis papás son licenciados en actividad física y deportes con lo cual siempre estuve muy cerca de la práctica deportiva, tanto que desde los 2 años hago deportes, eso me ayudó mucho”.

Transitando un año complicado para entrenar, nos cuenta que el equipo se organizó para mantener reuniones por zoom donde analizaron partidos, también contaron con planes de entrenamiento que se fueron modificando con el correr de la cuarentena para poder llegar de la mejor manera a la hora de volver a la cancha.

Atrás quedó la Copa Sudamericana que fue suspendida por la pandemia y se está decidiendo si se realiza en Colombia o en Argentina el año entrante.

Cerrando la entrevista y recordando sus comienzos en el deporte adaptado Mariana nos deja un consejo para todos aquellos que tienen dudas con respecto a involucrarse en los deportes: “El deporte, cualquiera sea, siempre es positivo, podes llegar a descubrir una nueva pasión, conocer personas que te entiendan un poco más, personas que te enseñenen. La vida es una sola, no se queden encerrados o en ese lugar cómodo, todos tenemos limitaciones y a partir de eso tenemos que potenciar las cosas que podemos hacer, lo importante es tratar de ser feliz”.

Por Lucila Sánchez