Elena Margarita Mattiussi nació el 19 de noviembre de 1919. Tita nació entre los tablones de la vieja cancha de madera, cuando el Cilindro apenas habitaba en sueños vanguardistas.

Fue en los tiempos de la gloria amateur. En ese entonces, Racing empezaba a darle sentido a la palabra “Academia”. Debajo de esa tribuna estilo inglés, Aída Dorigo (lavandera del club) y su padre César Mattiuzzi (canchero) alumbraron a la inolvidable Tita. La única persona que nació en una cancha de fútbol y vivió allí 80 años.

Tita y Racing

El 30 de octubre de 1936, al poco tiempo de cumplir 17 años de edad, Tita ingresó oficialmente como empleada del club. Luego del fallecimiento de sus padres, ella quedó como encargada del estadio. Debido a sus trabajos en el campo, forjó una relación muy cercana con los jugadores que pasaron por allí durante muchos años. Fue la encargada de la pensión de Racing, lo que valió el título de una especie de madre sustituta y más allá de que ella nunca tuvo hijos de su sangre, los jugadores eran como sus hijos y así los trataba.

Alfio Basile dijo en su momento: “Para nosotros fue como una madre, estar y hablar con ella era un placer”.

En 1967, en ocasión de jugarse la primera final de la Copa Intercontinental, entre Racing Club y el Celtic, los jugadores le pagaron el viaje y la estadía en la ciudad de Glasgow, donde iba a realizarse el partido. Así también con el partido en Montevideo, donde finalmente se consagró campeón.

Lamentablemente, la vida se la llevó en la época de la quiebra, pero el recuerdo de Tita vive en el corazón de la Academia; en el predio hecho por los hinchas que lleva su nombre en su honor y en la mera esencia del glorioso Racing Club de Avellaneda.

La quiebra le hizo daño, esos dos años fueron muy duros y a poco de cumplir los 80, Tita se fue. Dejó este mundo un 3 de agosto de 1999. El mismo año que Racing llenó la cancha sin jugar, el mismo año en el que el ocaso se avecinaba para la Academia con el fantasma de la quiebra.

Predio Tita Mattiussi

El 8 de septiembre de 1999, Racing Club recuperó un terreno abandonado cercano al estadio, al cual luego de acondicionarlo se lo nombró “Predio Tita Mattiussi”.

Actualmente allí se entrenan las divisiones inferiores del club. Cabe mencionar que es el primer y único predio en el mundo construido y administrado por sus propios hinchas.

Nota por Tamara Rojas