El Clásico de Avellaneda se vivió en el predio Tita Mattiussi, donde Racing ofició de local, por la tercera fecha del campeonato. Queriendo revertir la imagen que mostaron en Mendoza con Godoy Cruz y en su casa frente a Huracán, esta vez la séptima de La Academia no se conformaría con un empate y menos frente a su eterno rival. Los condimentos estaban dados para que ambas divisiones estén a la altura de un clásico donde ambos querían ganar; Por un lado Racing buscando sus primeros 3 puntos y por el otro lado Independiente que no quería caer por primera vez en el campeonato, y menos ante su vecino.

A las 9 de la mañana comenzó a rodar la pelota, Independiente salió con una actitud digna de ver en un clásico. Sin tanto futbol, pero con mucha garra, presionaba a Racing en todas las posiciones. La segunda pelota era clave, ya que desde ahí generarían situaciones avanzando por el medio y desbordando por los laterales. Racing sin embargo se mostro solido en defensa, no tanto en busca del ataque, si no arruinarle el juego al rival y encontrando los espacios cuando eran necesarios. Las dos defensas se mostraron solidas en el primer tramo del juego, el mediocampo de ambos lados parecía desordenado, pelotas profundas acababan siempre en el rival.

Trabado el encuentro en el medio, y firmes ambas defensas, Independiente volvió a tomar la iniciativa y presionaba cada vez mas. Racing seguro, pero replegado en el ultimo cuarto de cancha esperaba el hueco.

A los 23 minutos, Racing avisó con un remate del numero 11 Marin, que el arquero logra mandarla al corner luego de que un rebote le quedara el mediocampista académico. En ese momento el Rojo aprendió, y empezaba a consolidar aun mas la defensa. El primer tiempo finalizo 0 a 0 y con un lienzo nuevo para los próximos 45 minutos.

Los siguientes 15 minutos del segundo tiempo parecían sacados del primer tiempo, encuentro trabado en el medio pero ninguno llegaba al arco. Aunque a los 19 minutos, tras un corner, el 7 de Independiente Valentin Tapia, se alzaba entre los centrales de Racing, y con un cabezazo marcaba el 1 a 0. Automáticamente Racing realizó 2 cambios para cambiar la idea de juego. Nada era claro en el conjunto celeste y blanco, les costaba llegar al arco y si bien Independiente tampoco llegaba, el encuentro se estaba perdiendo. El primer tiro al arco de Racing en el segundo tiempo llegaría a los 44 minutos, con un tiro desviado del 18, Sosa, el cual pasó muy cerca del palo.