Racing cayó de local por 2-1 ante Talleres por la fecha 12 del Torneo Socios.Com. El único gol académico lo convirtió Lisandro López de penal, y para los cordobeses anotaron Michael Santos y Enzo Díaz. De esta manera, La Academia se aleja cada vez más de los puestos de arriba y pone en duda si incluso podrá pelear por los puestos de copa. Mientras tanto, gran parte de los responsables de este momento prefieren vivir en su propia realidad.

Desde un principio la tarde en Avellaneda no fue para nada fácil para el equipo de Úbeda. En apenas tres minutos, la T consiguió la ventaja con un disparo de Michael Santos inalcanzable para Arias. Uno en estos casos suele plantear argumentos absurdos como la buena suerte del rival. Pero, la verdad es que Racing no puede permitirse perder la posesión en un lateral a favor y menos en la cercanía de su área.

Una vez más, observamos errores infantiles en un equipo que hace mucho dista de serlo. En sí lo que cada hincha de Racing se ha acostumbrado a mirar no es más que un mix de buenas voluntades y pequeños destellos de jerarquía de ciertos jugadores.

A todo este desconcierto se sumó la roja a Copetti tras impactar con un codazo a Nahuel Tenaglia. Indudablemente, la catástrofe parecía inminente, pero como todo puede irse por la borda en un segundo las cosas también pueden mejorar en menos de lo que canta un gallo. A los 38 minutos Fabricio Domínguez tuvo premio a su insistencia constante por la banda derecha y generó la expulsión de Fértoli. Pero, eso no fue todo ya que en la siguiente jugada el local consiguió un penal de la mano de Cvitanich. Así, en cuestión de segundos, el capitán agarró la pelota y ejecutó desde los 12 pasos para que el local llegue al tan ansiado empate.

Racing y sus espejismos de buen juego

A partir de este momento, sorprendentemente, el equipo de Avellaneda mostró su mejor actuación en mucho tiempo. Con una manejo preciso de la pelota y dinamismo por los costados, La Academia sometió a Talleres y trasladó a los hinchas hacia otra dimensión donde todos los problemas quedaron atrás.

En el complemento sostuvo en gran parte su dominio, pero las decisiones tácticas del entrenador hicieron que Racing perdiera su frescura. Las salidas de Cvitanich y Lisandro López no hicieron mas que quitarle peso ofensivo al equipo. A su vez, una de las cosas que más llama la atención desde lo estratégico es el no ingreso de Lovera. El ex Rosario Central venía siendo una de las individualidades más destacadas hasta que, sin ningún motivo, empezó a tener cada vez menos minutos.

Llegando al final del encuentro, ocurrió algo que denota una vez más la “calidad” del plantel académico. Chancalay controló pesimamente la pelota mientras ingresaba al área rival y en la siguiente jugada Talleres convirtió otro golazo. Así, el equipo de Úbeda perdió el invicto en su mandato y profundizo su declive en la tabla de posiciones. No hace falta aclarar que el rival no mereció llevarse semejante resultado. Aún así, cuando un equipo está realmente convencido de su plan no le hace falta jugar “bien”.

Maquillar la realidad es imposible

Racing
Talleres
Cvitanich
LPF
Cvitanich y una cara que representa el presente de La Academia

La derrota ante Talleres no produce más que agrandar esta bola de nieve que viene bajando desde una gran montaña tras el final del ciclo Coudet. Sin embargo, lo peor de esta situación es que, en vez de buscar soluciones, simplemente se intente fingir que no ocurre nada. Esto viene haciendo el club hace ya un tiempo con incoherencias totales desde arriba que se repiten en el “asesor fútbolístico” y terminan derivando en técnicos de dudosa capacidad y poca autocrítica.

Mientras los esfuerzos por tapar el sol con las manos se acrecientan, Racing se golpea cada vez más fuerte la cabeza contra la pared y esperemos que la Copa Argentina no sea otro chichón más.