Hoy se cumplen 9 años del penal atajado por Agustín Pelletieri, quien se desempeñaba como volante central en la Academia. Fue ante San Martín de San Juan en el torneo Apertura 2012, cuando se jugaba la 5º fecha.

El volante de Racing tuvo que ir al arco por la expulsión del arquero Jorge De Olivera, porque no había más cambios para que ingrese el suplente y lo esperaba un penal. No lo dudó y las cosas le terminaron saliendo de la mejor manera.

Le gustaba atajar en los picados que se armaban para divertirse en las prácticas; ni se sacó la camiseta, se puso el buzo encima y se calzó los guantes. Se paró debajo de los tres palos, escuchó las indicaciones del árbitro Luis Álvarez, voló hacia su derecha y atajó el disparo de Gastón Caprari del conjunto sanjuanino, con su mano derecha sostuvo la victoria de la Academia que finalmente fue 3-1.

De esta manera, Pelletieri se ganó la ovación de todo el Cilindro. Luciano Vietto fue el autor de los tres goles, mientras que Claudio Riaño había marcado el empate transitorio para los cuyanos. El técnico de aquel equipo era Luis Zubeldía.

Una vez finalizado el partido, Agustín Pelletieri declaraba: “En el momento que me tocó ir al arco pensé que si me hacían el gol iba a terminar sufriendo como loco, rogando que no me patearan. Pero se dio todo color de rosa. Fue espectacular”. 

“Lo importante en la vida es creerse lo que sos. Y Agustín se cree un buen arquero. Hoy lo ratificó”, comentó Luis Zubeldía en la conferencia de prensa posterior al triunfo.  

El caso de Pelletieri en aquel Racing-San Martín de San Juan no es el único en que un jugador de campo va al arco y ataja un penal. En Racing ya había ocurrido en 1971 cuando el Chango Cárdenas le tapó a Roberto Gramajo, de Rosario Central. Fue su primera participación en el arco en la alta competencia y con un penal en contra. No le devolvió el buzo ni los guantes a De Olivera sino que se los llevó de recuerdo y en ese momento se transformó en héroe.

Nota por Diego Aguirre