Luego del clásico, Racing se enfrentó a Lanús y cayó ante el Granate en un 3-2.

Formación: Sosa; Otazú, Oszczyk, Narváez, Nardone; Adorno, Juncos (C), Muñoz, Curril; Bueno, Gómez.

Primer tiempo: con la confianza intacta y esa actitud innegociable, el equipo de Antonio Spinelli encara los primeros 45′ con hambre de victoria. El primer signo de ilusión llega a los 22′ de la mano de Natalie Juncos, dado que convirtió el primer gol de la fecha dándole a la Academia una ventaja por sobre el rival. Sin ánimos de estar conformes, buscaron redoblar la apuesta luego de cinco minutos. Aparece Rocío Bueno y le regala otro abrazo de gol a Racing.

Si bien el carácter y el panorama parecían estar del lado celeste y blanco, Antonella Barreto convierte a los 44′ y le brinda a Lanús una vida más.

Segundo tiempo: el clima se había vuelto más exigente para el equipo local, y Barreto quiso redoblar la apuesta. A los 7′ de la segunda mitad del partido, marca otro tanto para el Granate.

Bajo este arduo empate, crecía la tensión y aumentaban las expectativas. Alcanzados los 21′, Lanús toma la delantera con Chiclana Escobar como protagonista, obteniendo el 3er gol.

Faltando 20′ para finalizar el encuentro, el DT de la Academia efectúa dos cambios:

Fagiano por Nardone y Martínez por Gómez.

Dan 37′ en el reloj y Narváez es expulsada por doble amonestación. Dos minutos más tarde, nuevo cambio en Racing:

D’ambrosio por Adorno.

Faltando 3′ (más el adicional), el equipo de Spinelli no dejaba de buscar el empate. Sabían que tenían herramientas para conseguirlo, aún cuando Lanús buscaba liquidar el partido.

A los 48′ fue expulsada Varela en el equipo rival, por roja directa.

Fin de partido

Racing demostró tener la actitud necesaria para pelear el torneo. Hay evolución, arduo trabajo y, por sobre todas las cosas, ambición. De la buena. Las jugadoras están comprometidas con el objetivo, y el cuerpo técnico las acompaña con trabajo físico y mental.

Si bien el resultado no favoreció al equipo, no hay que dejar de profundizar en el esfuerzo y la dedicación.

Paso a paso, pero yendo.

Nota por Micaela Vitello