Lisandro López vive uno de los sueños de su vida futbolística. Regreso a Racing para ser campeón y el delantero pudo cumplirlo a los 36 años, siendo emblema, capitán y goleador del campeonato.

Después del partido, Licha eligió no hablar con los medios y, según reveló el propio Diego Milito, lloró de alegría en el vestuario. Este lunes, el delantero rompió el silencio y contó sus sensaciones tras el título en diálogo con el programa Arqueros, Ilusionistas y Goleadores de la radio Club 947. “Racing fue un justo y merecido campeón. Fue superior a la mayoría de los rivales”, remarcó.

“No es muy normal a esta edad estar jugando y bien físicamente, pero me he preparado para esto”, comenzó el capitán y continúo: “Siempre hay algo que aprender y mejorar. Uno va tratando de adquirir conocimientos con la experiencia del camino recorrido”.

Para elegir una sus claves para mantenerse vigente describió: “La clave para estar vigente a mi edad es la pasión, el amor por lo que uno hace. Después viene la ambición y las ganas de ganar cosas.”

El capitán se deshizo en elogios hacia el entrenador Eduardo Coudet: “Para mí fue súper importante y fundamental. Tiene un manejo de grupo y una idea clara” y agregó sobre el abrazo que le dio tras el encuentro ante River: “Fue porque creí que lo necesitaba y lo vi caído. Necesitábamos al técnico 100%”.

Sobre su influencia en el plantel, deslizó: “El grupo te transforma en líder, habría que preguntarle a ellos que me vieron. Yo soy muy hincha pelotas, trato de hacer todo perfecto.”

Y cerró explicando el motivo por el cuál decidió que Racing no festeje el título en Victoria: “Ayer me parecía que la situación no daba para festejar dentro del campo. Los chicos de Tigre se estaban jugando algo muy importante con su gente y por respeto a ellos me parecía adecuado hacerlo en el vestuario.”

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