Culminó un empate aburridísimo en La Plata y continúa la sensación de que Racing dio otro paso en falso. El funcionamiento fue mejor que la semana pasada, pero todavía faltan ajustar varios puntos.

¿El problema principal? La mitad de cancha. No solo de hoy, sino que de los tres partidos
dirigidos por Juan Antonio Pizzi. La dupla Miranda- Rojas no le aporta absolutamente nada en ataque a Racing y solo lo hace más lento y dubitativo. Hoy Lolo estuvo más abocado a la recuperación de la pelota, y lo hizo dentro de todo aceptable pero esa no es la función que el técnico tiene pensada para él. Lamentablemente Nery sigue mostrando que ya no está apto para jugar de 5 y la falta de un volante de corte se hace cada vez más notoria.

La metodología de ataque también preocupa. Seguimos sin percibir una idea clara para atacar, o por lo menos los jugadores que salen en el once inicial no son capaces de llevarla a cabo. Hoy se notó una gran falencia sobre todo en los laterales. Ni Melgarejo ni Fabricio Domínguez jugaron en su posición natural y se los vio un tanto incómodos. No molestaron al
rival con proyecciones profundas y en el caso del paraguayo tuvo algunos problemas
defensivos al retroceder.

Sin laterales lanzados al ataque y con un mediocampo que por momentos se escondía o estaba impreciso, la tarea que tuvieron hoy los delanteros fue todavía más difícil. Aún así, Copetti volvió a dejar en claro que hoy en día es el nueve titular de Racing. Es hábil, encarador, aguerrido y un dolor de cabeza para los centrales rivales. Además, tuvo algunas asociaciones interesantes con Reniero, que a pesar de no haber tenido un gran partido, fue funcional para el ex jugador de Atlético Rafaela.

Por el momento, lo poco que se puede destacar de cara al partido frente a River del próximo jueves, es el orden defensivo y el rendimiento prometedor de alguno de los refuerzos que ingresaron hoy. Racing jugó mejor que contra Banfield y Aldosivi, pero esto no está ni cerca de lo que el hincha quiere ver.

Nota por Bautista Cabral