La Academia llegó a su décimo empate en lo que va de la Superliga, ante Argentinos en condición de visitante. El equipo de Beccacece no hizo pie en la primera etapa, pero pudo llegar a la igualdad en el complemento con gol del juvenil Banega. Mucho para mejorar de cara al clásico.

Sensaciones encontradas en el segundo partido oficial de Beccacece en La Academia. Por un lado, un equipo que repite mucho de los vicios que tenía bajo el mando de Chacho Coudet. Por el otro algunos errores no forzados en el armado por improvisar variantes o por falta de ellas. El balance termina dando cierta muestra de esperanza porque el técnico corrigió fallas a través de los cambios que le permitieron llegar a la igualdad e incluso poder ganar en un reducto siempre difícil como lo es el Diego Armando Maradona.

Pero vayamos al principio de esta historia, La Academia arribó a Paternal con la misión de poder imponerse ante un rival con una idea clara de juego para entreverarse en la lucha por un lugar en la Copa Libertadores. Beccacece dispuso dos cambios para esta ocasión, el ingreso de Díaz por Banega y el de Cristaldo por Barbona. La apuesta no le salió nada bien al DT, Racing hacía agua por todos lados, sobre todo por la derecha, donde improvisar Montoya resulta ya una apuesta de riesgo. Davobe lo vio y reclinó a Hauche por ese lado. El Demonio jugó para justificar el insistente pedido de Beccacece por él durante el verano.

Argentinos presionó contra su campo al último campeón de la Superliga y buscó sistemáticamente el error en la salida. Desde allí pudo generar algunas situaciones de peligro en su favor. La más clara de ellas vino desde una acción, no sancionada como foul por Echenique (de irregular partido) de Quintana sobre Cristaldo. El mismo Quintana recibió la descarga de Hauche para disparar y, tras un rebote a un costado en Arias, que el uruguayo López cambiaría por gol.

En Racing reinaba el desorden y la búsqueda desesperada por llegar a la igualdad. Los de Davobe, intentaban explotar los espacios que generaban los académicos al soltarse en ataque. La Academia se repetía en centros generados desde la izquierda por el tándem Mena-Fértoli, pero sin poder conectarlos. Se fue desvaneciendo la primera etapa y quedaba una sensación de caos que no era positiva en Racing.

Beccacece metió mano en el entretiempo, desempolvó el viejo libro de Chacho Coudet y cambió tácticamente al equipo. Del 4-3-3 inicial, al 4-1-3-2 con la entrada de Banega por Díaz, luego más acentuado con la entrada de Darío Cvitanich por Cristaldo. Racing ganó en juego y confianza. Lo pudo capitalizar con un par de envíos aéreos, hasta que en un córner lo logró. Con un centro muy preciso de Rojas, Banega puso la punta del botín y dejó sin respuesta a Chávez para llegar a la igualdad.

A partir de ahi, fue todo del campeón. La más clara fue una habilitación de Soto (ingresó por el lesionado Lisandro López) a Cvitanich, que el delantero disparó al cuerpo de Chávez, muy rápido para atorar el mano a mano. Los minutos se fueron consumiendo y con ellos la posibilidad de Racing de cortar la racha sin victorias de Racing en la Superliga (no gana desde el 10 de Noviembre del año pasado, cuando enfrentó a Huracán en el Cilindro).

A diferencia del encuentro ante Atlético, este encuentro dejó mejores sensaciones, pero aún la certeza de saber que al encuentro le falta tiempo de trabajo para poder solucionar muchas de las falencias que arrastra desde el año pasado. No por nada lleva diez empates en este torneo, muchos de ellos sin merecerlos. A la vuelta de la esquina está el Clásico, puede ser un click. Y el último campeón va por ello….