Salió del club, ganó todo con esta camiseta y se transformó en ídolo gracias a su enorme talento. Jugó Racing entre 1964 y 1971 y obtuvo el campeonato local en 1966, la Libertadores de 1967 y la Copa Intercontinental en el Estadio Centenario. Hoy se cumplen tres años de su partida.

Habrá que creer nomás. Sobre todo, quienes no lo vieron en vivo y en directo, quienes lo adoran por los relatos de abuelas y de abuelos, de padres y de madres, de tíos y de tías. El mito sostiene que sus compañeros se iban al ataque y que él solito era capaz de detener a un ejército de delanteros. Narran las crónicas de la época que su presencia en el área propia era suficiente para atemorizar a los jugadores más desequilibrantes. Recuerdan los futboleros de antaño que Roberto Perfumo, nacido el 3 de octubre de 1942 en la localidad de Sarandí, surgido en Pulqui, un equipo de su barrio, era un defensor excepcional que ofrecía garantías absolutas para que los demás fueran al frente todas las veces que fuera necesario. Aseguran los que saben que fue uno de los mejores de la historia en su puesto. Por suerte, brilló en Racing durante muchos años.

Llegó al Cilindro en 1960 pero recién debutó en Primera en 1964. El Mariscal, como se lo apodó por sus características dentro de la cancha, permaneció en Avellaneda hasta 1971 y, en total, disputó 232 partidos y convirtió 17 goles. A lo largo de ese período, fue, cosa obvia por sus grandes rendimientos, símbolo indiscutido en su puesto. Conoció la gloria máxima vistiendo la camiseta celeste y blanca: en 1966, conquistó el torneo local; en 1967, ganó la Copa Libertadores ante Nacional de Montevideo –jugando los 20 encuentros del certamen-; y, también en 1967, levantó la Copa Intercontinental en el Estadio Centenario. Juan José Pizzuti, su técnico en ese momento, lo describió alguna vez como alguien “ligero, fuerte y buen sacador con las dos piernas”.

De Racing se fue al exterior para seguir su carrera en Cruzeiro. En 1975, regresó al país para exponer su categoría en River. En la última etapa de su desarrollo como profesional, se destacó también por la precisión a la hora de ejecutar penales y tiros libres. Por supuesto, debido a sus actuaciones impecables, formó parte de la Selección y participó de los mundiales de Inglaterra 1966 y de Alemania 1974. Podría haber competido en 1970 pero el conjunto nacional no se clasificó. Ya retirado, fue entrenador de la Academia en 1991 y se dedicó al periodismo.

Perfumo falleció el 10 de marzo de 2016. El club sufrió una profunda tristeza. A tres años de su partida, va este recuerdo con todo el amor celeste y blanco.

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