Racing Club, 117 años de ser la cuna del Aliento, el Primer Grande de la Argentina. 117 de ser, simplemente, únicos.

25 de marzo de 1903… Un día en donde dos clubes se unieron. Por un lado, Barracas al Sud y por el otro, Colorados Unidos del Sud, ambos clubes se encontraban diezmados económicamente, tenían más expectativas que logros, es por eso que ambos clubes decidieron fusionarse, no como Gokú y Vegeta, sino para formar lo que hoy es el Club Atlético Racing Club de Avellaneda, aquel del cual hoy estás orgulloso por las batallas pérdidas y por las ganadas, por los errores que ocurrieron y por las enseñanzas que dejaron, aquel del cual se te eriza la piel cada vez que lo escuchas nombrar, que aprecias una canción ya sea la letra original o la versión de la cancha, aquel del cual sufrís hasta el minuto 95′, aquel del cual fue, dejó y está pronto a volver a ser ese que intimidó a los demás.

Todos somos hinchas de Racing Club pero… ¿Realmente sabemos de dónde proviene el nombre? Un 25 de marzo de 1903 en una asamblea conformada por dirigentes y socios fundadores de Barracas al Sud y Colorados Unidos del Sud, Germán Vidaillac (socio fundador y de ascendencia francesa) mostró a sus pares una revista del país galo sobre automovilismo llamada “Racing Club”. Ese nombre ganó por unanimidad. Este día se cumplieron los objetivos, unificar, crear y afianzar y bautizar al club, algo que quedó, va a quedar y quedará por siempre latente en el mundo.

En sus primeros pasos por la Primera División de Fútbol argentino se ganó el apodo de “La Academia” por su histórico heptcampeonato (7 títulos locales consecutivos) de 1913 a 1919 y por ser el más ganador de Copas Nacionales en el amateurismo.

Racing Club crecía cada vez más, un día logró tres campeonatos consecutivos (1949, 1950 y 1951) para posteriormente ganar la triple corona ( Libertadores 1966, Torneo Local 1966 e Intercontinental 1967)

Como todo gran equipo tiene un paso negro, una decadencia, esa misma se dio a partir del año 1976 tras campañas irregulares, malas y deshonestas dirigencias, y la aparición de los promedios en 1983 hicieron que la Academia de Copas Nacionales descendiera para volver más fuerte que nunca. Tras dos años en la segunda división retornó en en 1985 con Alfio Basile al mando, jugador canterano, campeón del mundo y jugador de selección, salió campeón en el 1988 de la Supercopa Sudamericana frente a Cruzeiro y de la Supercopa Interamericana contra Sportivo Herediano de Costa Rica.

Las malas volverían… Durante la década de 1990, dirigencias nefastas lo llevaron a la quiebra en 1999, su gente no lo dejó caer, lo revivió y defendió de un tal Lalin que fue presidente y una vieja chiflada decía que Racing tenía que ser liquidado… El club sin dinero para sobrevivir, fue gerenciado por la empresa Blanquiceleste S.A, interventora del club. Luego de que los hinchas revivieran a la institución, vendría lo tan ansiado, después de 35 años la Academia volvería a levantar el torneo local.
Para seguir con las malas, en el año 2008 jugó la promoción por la permanencia en Primera División con un plantel lleno de jóvenes que para colmo no cobraban y no se podían bañar con agua caliente. Estos chicos dejaron al club en primera, la empresa se fue del club y volvió la democracia a Racing.

La llegada de las buenas… Después de una pelea entre el presidente (Cogorno) y el Vicepresidente primero (Molina), ambos renunciaron, y quedó el vice segundo (Blanco). Este señor poco conocido por los hinchas, agarró la batuta un año, luego ganó las elecciones y un campeonato en el 2014 con la vuelta del ídolo, Diego Milito, equilibró al club en todos los sentidos, compró jugadores de elite y apuestas, vendió juveniles en millonadas impensadas, obtuvo un superávit económico, se volvió a consagrar campeón y esta vez dos veces en un año, tres en cinco años, algo casi imposible en Racing, lo levantó y el club cada vez está más cerca de ser lo que fue, de despertarse y ser ese gigante nuevamente… Ese monstruo hoy cumple 117 años, disfruta, disfrutemos que hoy Racing está más vivo que nunca, salud Acadé!