Racing cayó de local frente a Talleres por 2-1 y volvió a perder una oportunidad de acercarse a la cima del campeonato.

La Academia acumula cinco partidos sin conocer la victoria; y cada uno de esos encuentros era trascendental para poder aspirar al título o al menos a la clasificación a las copas. La decepción en momentos culmines se ha vuelto la normalidad en el club desde hace un largo tiempo.

Es realmente triste que eso suceda en una institución tan grande como Racing. No es nada nuevo, pero lo que se había logrado en materia deportiva en los últimos años poco a poco va quedando en el olvido. Este presente opaca todo lo anterior y mucho de eso; se debe al descomunal retroceso en planificación a largo plazo que se ha producido en el último tiempo; y en un mercado tan deprimido como el del fútbol argentino, eso es lo que te permite sacar ventajas con respecto a otros clubes.

De todas formas, cada vez son más los equipos que ponderan la importancia de tener un buen proceso de scouting; y eso es algo que se celebra. Si no podés competir desde lo económico, no te queda otra que adaptarte y exprimir al máximo los recursos que te ofrece el mercado. Lamentablemente, Racing lo dejó de hacer y ha decidido tomar el camino de la mediocridad.

La derrota frente a Talleres es una de las consecuencias de este presente y con el condimento de que los cordobeses se destacan por haber optado el rumbo que la Academia escogió abandonar. Fue un cachetazo al modelo de gestión.

Michael Santos, el autor del primer golazo del rival, llegó al club después de una paso por la Liga Danesa y la segunda española. Mientras que Enzo Díaz, uno de los mejores laterales del fútbol argentino en la actualidad y el autor del tanto de la victoria; fue descubierto en Agropecuario. Ambos indetectables para los que no miran, pero de gran valor para los que son inteligentes para incorporar.

Con tan solo tomarse ese trabajo, y el de establecer distintas planificaciones. Cómo por ejemplo la de tener un buen entrenador en el cargo y no mantener a un interino que se sostiene por los resultados; a Talleres le alcanza para marcar la diferencia y estar puntero del torneo.

El fútbol argentino cada vez tiene menos nivel, pero es así para todos. Es competitivo desde las falencias y por el más mínimo detalle es posible sobresalir. Por esta razón, es una decisión de los dirigentes del club determinar el futuro que quieren para Racing. Si continúan por este sendero, las cosas se complicarán cada vez más.

Nota por Bautista Cabral