Racing rascó un punto en el estadio UNO. En un partido por demás pálido y aburrido, donde las mayores emociones se vivieron en los 5 minutos finales cuando ambos equipos se dieron cuenta que si hacían un gol ganaban el encuentro. Las mas claras las tuvo Estudiantes, las que más cerca de ser gol fueron de Racing, sin embargo, entre ambos conjuntos se cuentan con los dedos de una mano las situaciones cercanas al gol. Quedate leyendo este análisis, donde vamos a contarte como se desarrollaron las distintas tácticas en el partido para Racing.

Ensalada de esquemas. Así me gustaría definir el primer tiempo de La Academia. El equipo variaba entre las transiciones de ataque y defensa con distintos modelos, cosa lógica con la disposición de dos laterales que no son laterales y mediocentros que no se destacan particularmente por recuperar.

En defensa era por momentos un 5-2-3 y por otros un 5-2-2-1, con Nery Domínguez (muchísimo más cómodo respecto a partidos anteriores) metiéndose por momentos entre los centrales y dándole una amplitud considerable a Fabricio Domínguez y Melgarejo; En el medio se posicionaba Miranda, y de vez en cuando auxiliaba Rojas.

En ataque era clara la presencia de Nery en la zaga central, Miranda como eje en la defensa del medio. Fabricio, Rojas y Melgarejo se perfilaban a atacar, pero ninguno lo hacía. Copetti y Chancalay se paraban delante de ellos quienes eran los que mas empujaban en ataque. Reniero desaparecido, lejos del futbol, cuando le llegaba intentaba conexiones con Copetti que fue el mas vertiginoso en los 90 minutos.

Es cierto que le llegaron menos a Racing, también es cierto que las que llegaron no fueron gol, tampoco lo peor de La Academia estuvo en la zaga. Pero creo que un gran factor para que esto pasara fue que el rival era Estudiantes; El Pincha tiene, por contagio de su técnico, un perfil defensivo. Lo que hoy parece solidez y mejoría, el jueves puede verse completamente desbaratado por un River con la posibilidad de salvar el año en marzo.

El partido no tuvo mayores sobresaltos como bien mencionamos al principio. Copetti fue el que más entrega ofreció y se fue desinflando, por el cansancio, en el correr de los minutos. Un solo destello al principio del segundo tiempo y una pelota en el palo de Rojas fueron los mejores asomos en ataque para Racing. Los laterales quienes eran los que debían subir a colgar centros se quedaban en la mitad de la cancha, casi con miedo de ir al ataque. En definitiva, los de Avellaneda no pudieron romper el cerrojo Pincha en ningún momento

Lo más preocupante quizás sea lo anteriormente mencionado; La poca participación en ataque de Fabricio Domínguez y Melgarejo, este último a mi criterio de muy flojo partido (y participe necesario de los peores laterales lanzados que vi recientemente) a priori parecería que veríamos un Racing protagonista con estos dos estandartes como referencias ofensivas, pero no fue así. Cuando Estudiantes atacaba por el sector izquierdo se sintió el poco oficio del paraguayo en defensa.

El segundo tiempo se mantuvo parecido, hasta que Pizzi realizó varios cambios. El ingreso (flojo) de Piatti, sumado a los también debuts de Aníbal Moreno (que dio la sensación de necesitar mas minutos para hacer una mejor evaluación) y Joaquín Novillo (entre flojo y desapercibido) Los minutos finales se volvieron un poco mas intensos, aunque no tanto.

Por último, no quiero dejar de destacar algo que, si bien no tiene que ver con táctica, es incluso mas clave que esta para ganar los partidos. Ese ítem es la actitud:

En el primer tiempo una dura entrada a Fabricio Domínguez podía dejar a Estudiantes con 10 hombres con muy pocos minutos jugados. Silvio Trucco, arbitro del partido, en ese momento tuvo las tarjetas roja y amarilla en ambas manos, rápidamente fue abordado por dos jugadores de Estudiantes y ninguno de Racing. La decisión finalmente fue la mínima y nadie protestó. Mas adelante, Pizzi sería amonestado por (justamente) protestar.

Ya en el segundo tiempo, un choque a Nery Domínguez deja al zaguero académico en el piso, la jugada continuó hasta finalizar con un remate al arco de Estudiantes, mientras los de Racing no se molestaban por pedir asistencia a su compañero.

En el final del partido, y con la ventana de ganar por un gol, Melgarejo va caminando a hacer un lateral en la mitad de la cancha.

Hay cuestiones que no se negocian, y la principal es defender la camiseta de Racing. Creo fervientemente que, si este es el sistema y la actitud de jugar una final contra River, estamos en serios problemas.